Archivo | junio, 2012

Araceli, Garbo y Día D

6 Jun

Joan Pujol nació el 14 de febrero de 1912 en Olot, Girona. Sus familiares eran directivos de Cooperación Fabril SA.

Fue un doble agente español que con la asistencia de su esposa, Araceli González Carballo González.

Nacida en Lugo en 1914 en una familia acomodada. En plena guerra civil, durante la que trabajó como voluntaria en un hospital de sangre, decidió irse de su ciudad natal. Su padre le consiguió un puesto como secretaria del gobernador del Banco de España en Burgos.

En febrero de 1939 y ya en Burgos, Araceli conoció a Juan Pujol, oficial del ejército de Franco que había comenzado la contienda en el bando republicano. Pero el bando nacional decepcionó a Pujol, quien intuía el desastre que supondría el avance de los totalitarismos en Alemania e Italia. Al final de la Guerra Civil, y ya casados, Araceli González y Juan Pujol decidieron mudarse a Madrid. Comenzarían así una aventura que le llevaría a vivir en Lisboa y Londres durante la II Guerra Mundial.
El matrimonio con sus dos hijos mayores en Londres, donde llegaron tras un periplo en el que la suerte y la determinación de Araceli fueron fundamentales. Convenció a su marido para hacerse espía alemán y atraer la atención de los británicos, a quienes convenció también para que le convirtieran en un agente doble al servicio de los aliados. Las informaciones transmitidas a los alemanes amortiguaron el impacto de los bombardeos de la ‘Luftwaffe’ sobre la población civil.

Los alemanes le conocían como Arabel o Rufus. Los ingleses como Garbo.

A finales de mayo de 1944, mientras los servicios de contraespionaje nazis intentan descifrar el contenido de un importante mensaje escrito en clave, el doble espía “Garbo” despista al ejército alemán durante las horas previas al desembarco de Normandía. “Garbo” es el hombre que engaña a los alemanes en la Segunda Guerra Mundial. Les hace creer que el Día-D es tan sólo una maniobra de distracción.

La Reina de Inglaterra recibió a Pujol para agradecerle su trabajo. Tras la guerra, y por motivos de seguridad, fingió su propia muerte y simularon enterrarlo en Puigcerdá. Hicieron constar su nombre pero el difunto era otro.

Se instaló en Venezuela bajo identidad falsa. Ni siquiera su mujer y sus hijas supieron de él hasta casi cuarenta años más tarde, cuando se dió a conocer en los años ochenta.

En la capital venezolana murió Juan Pujol, el 10 de octubre de 1988.

Dos años más tarde, en 1990 moría Araceli González en Madrid.

Ha sido reconocido por todos los historiadores y estudiosos del tema como uno de los mejores agentes dobles de toda la historia.

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