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La increíble Historia de Diego Marín Aguilera

15 May

¿Quién fue el primer ser humano en volar ? ¿Fue Orville Wright? Pues no, un burgalés se empeñó en imitar a los pájaros en pleno siglo XVIII.

El 15 de Mayo de 1793, Don Diego Marín Aguilera, vecino de Coruña del Conde , voló con un aparato de su invención.

¿Era un loco o un inconsciente? No, preparó su aventura con mucho cuidado. Investigó metódicamente las técnicas de vuelo de las aves, así como su anatomía. Tras haber pasado años recopilando todo tipo de datos, creyó llegado el momento de construir su “pájaro” artificial, en secreto, ayudado en solitario por el herrero del pueblo.

El plan de vuelo era sencillo, pero increíble. Deseaba lograr una máquina con la que poder volar desde Coruña del Conde hasta el Burgo de Osma

Finalmente llegó el 15 de Mayo de aquel año. Laboriosamente, el grupo de amigos elevó al “pájaro” hasta lo alto de la cresta caliza sobre la que se asienta el castillo de Coruña del Conde. Diego, se deslizó al vacío. Al contrario de lo que pueda parecer, no se estrelló de lleno, planeó, llegando a recorrer más de trescientos metros de distancia

Tras este primer intento, los vecinos del pueblo se enteraron de tan osada y “brujeríl” aventura y decidieron quemar la “demoníaca” invención. Diego sufrió una gran depresión por aquello, un abatimiento que le llevó a la tumba prematuramente pocos años más tarde.

Kim Philby, as de espías

11 May

Una vez iniciada la contienda, muerto el general Sanjurjo en un accidente de aviación y con Franco elevado a la categoría de líder indiscutible del alzamiento, aparece la arrolladora figura del famoso agente doble inglés de la Guerra Fría, Kim Philby, protagonista principal de un intento de atentado contra el general digno de una novela de suspense. Harold Adrián Russell Philby empezó a ser conocido con el apodo de Kim en el prestigioso Trinity College de Cambridge donde estudió. Como él afirma en sus memorias, fue reclutado como espía por los soviéticos durante su estancia en Viena, adonde viajó en 1934 tras terminar sus estudios de Historia. En ese mismo año regresó a Gran Bretaña donde construyó una falsa personalidad ultraconservadora que le permitió acceder a ambientes germanófilos dentro de la aristocrática sociedad londinense de la época, reuniendo valiosa información que se encargaba de transmitir a sus enlaces en Moscú.

En 1937, en plena Guerra Civil, Philby viaja a España como corresponsal de la agencia London General Press para cubrir informativamente el conflicto. Durante su estancia en nuestro país los servicios de espionaje soviéticos le encomendaron dos misiones. La primera y más evidente era mantenerles informados sobre los planes y movimientos del ejército franquista. La segunda, mucho más sorprendente y que ha sido confirmada hace pocos años por unos documentos desclasificados de la inteligencia británica, era la de atentar contra Franco.


La orden fue dada por el propio Stalin en persona. El cerebro del plan para llevarla a cabo era Nikolai Yezhov (en la foto de arriba), en aquel entonces comisario del NKVD, acrónimo en ruso del Comisariado de Asuntos Internos del Pueblo, organización precursora del KGB. Yezhov, conocido como El enano y El Renco (medía 1’51 y era cojo) era un siniestro y sanguinario personaje que se había encargado de organizar la Gran Purga ordenada por Stalin y que disfrutaba torturando personalmente a los opositores al régimen. Yezhov dio instrucciones a otro agente doble británico, Paul Hardt, para que encontrase a la persona adecuada para cumplir la misión. Hardt consideró a Philby el hombre idóneo que estaba buscando.

Establecido en Burgos y alojado en el Hotel Condestable, su hábilmente labrada reputación como periodista germanófilo, sus crónicas claramente favorables al bando de los sublevados y, por supuesto, su encanto personal, pronto le granjearon las simpatías de los mandos militares más cercanos a Franco con los que hablaba habitualmente y que, engañados, le brindaron la valiosa información que Philby utilizaba para escribir sus artículos o remitir directamente a Moscú. Su reputación como periodista brillante con buenos contactos llegó a Londres y el prestigioso periódico The Times se hizo con sus servicios. Philby había llegado donde quería y disponía de la tapadera perfecta para ocultar su verdadera identidad.

Aunque en una entrevista Philby se jactó de haber estado cinco veces ante Franco, el espía realmente sólo dispuso de dos ocasiones para intentar el atentado.


La primera y la que estuvo más cerca de cumplir su objetivo, fue cuando el general le concedió una entrevista en exclusiva para The Times. Era la oportunidad perfecta que habían estado esperando. Los superiores de Philby le consideraban un magnífico espía pero no un hombre de acción. Para cometer el atentado utilizarían a un anarquista llamado Justo Bueno que, infiltrado como fotógrafo en la entrevista y con una pistola oculta en su cámara, sería el que al final realizaría los disparos. Sin embargo, Franco suspendió el encuentro en el último momento y el atentado se frustró.

La segunda oportunidad se presentó de forma casual. El 31 de diciembre de 1937, en el pueblo de Cauda situado a muy pocos kilómetros de Teruel, el vehículo en el que viajaba Philby junto con otros tres periodistas americanos resultó alcanzado por un proyectil de artillería. Sus tres compañeros murieron y Philby resultó gravemente herido en la cabeza. Pocos días después del incidente y mientras aún estaba convaleciente, se le comunicó que sería condecorado personalmente por Franco en audiencia privada con la Gran Cruz de la Orden del Mérito Militar.

Sin embargo, según se recoge en los documentos desclasificados de los Archivos Nacionales Británicos, Philby recibió la orden de abortar el plan del atentado sin explicar cuál fue la razón que provocó el cambio de planes. Paul Hardt, su contacto, fue llamado a Moscú y desapareció para siempre, y Yezhov, el cerebro del complot, murió asesinado víctima de una de las purgas estalinistas con las que tanto parecía disfrutar. Philby recibió la condecoración en un acto impersonal y frío en el que Franco apenas le prestó atención, y continuó con su trabajo de periodista hasta que terminó la contienda.

Paulino Díez Martín: Un anarcosindicalista de acción

4 May

Paulino Diez Martín es uno de esos grandes militantes del anarcosindicalismo casi anónimo que, sin embargo, forman parte del entresijo de la gran aventura del anarquismo en la Península Ibérica y exponente de una rebeldía innata que tenía el ideal de un mundo mejor pese a no creer en la perfección pero sí en un mejor reparto de la riqueza entre los hombres, hartos ya de vivir en un sistema que justifica la explotación del hombre por el hombre, del rico y fuerte contra el desposeído y más débil.

Paulino nació en Burgos el 4 de mayo de 1892. A los 14 años, siendo aprendiz, ingresa en la Sociedad de Carpinteros y Ebanistas situada en la calle Puebla 33 de Burgos y dos años después, a los 16, es elegido vocal de dicha sociedad, cargo que ocupa hasta 1910 que parte junto con su hermano hacia Melilla en busca de trabajo.

En Melilla trabaja en la construcción de barracones para el ejército y poco después, en septiembre de 1910, se declara una huelga de carpinteros para corregir los abusos de los contratistas. En febrero de 1911 de nuevo declaran una huelga, esta vez del sector de la construcción, en un cuartel de artillería que estaban construyendo.

En 1913 crean en Melilla un grupo de afinidad anarquista, que distribuye la prensa libertaría del país entre los soldados y un año más tarde, en marzo de 1914, logran legalizar las Sociedades Gremiales de Resistencia.

El 2 de abril de 1915 sufre su primera detención durante 16 días, el motivo fue debido a la visita de Alfonso XIII a Melilla.

Al año siguiente sufrirá otra detención, concretamente durante el mes de julio de 1916, en la Huelga de Subsistencia. Ese mismo año el grupo anarquista del que forma parte Paulino decide denunciar la situación del contrabando, que en ese momento corría a cargo de comerciantes y Gobierno Militar, lo que provocó un gran escándalo. Por ello fue destituido el Gobernador Militar Federico de Monteverde. Como consecuencia del escándalo del contrabando, en octubre de 1916 sufre un intento de atentado, pero logra refugiarse en un barco anclado en el muelle “El Sister” de la Transmediterránea. El autor del intento de atentado era un tal Zaplana, llegado Melilla ex profeso, luego se trasladó a Málaga donde era guardia de orden público.

En un continuo entrar y salir de la cárcel, pocos meses después septiembre de 1917, de nuevo será detenido, el motivo es en ocasión de la Fiesta de la Flor que los militares preparaban en Melilla, cuando a la mañana siguiente amaneció con todas las paredes del centro de la ciudad empapeladas con un Manifiesto pidiendo su libertad.

Paulino fue expulsado de Melilla, por lo que en octubre de 1918 llegaba a Barcelona en busca de trabajo.

La Primera de las huelgas en que participa en Barcelona es hoy bastante curiosa puesto que se trata de una huelga por el desgaste de herramientas que los propios obreros debían aportar, en ese momento Paulino estaba trabajando en una obra de la calle Milà i Fontanals del barrio de Gràcia (esta huelga duró tres meses).

En enero de 1919 será elegido como secretario de la Federación Local de la CNT en Barcelona.

El 3 de abril de 1919 será detenido en un restaurante de la calle San Olegario mientras cenaba (denunciado por un confidente francés llamado Louis). Será procesado por lo militar por 10 delitos y por cada delito le pedían 10 años, con lo que tenía una condena de 100 años. Sin embargo, salió de la cárcel en libertad provisional, era el 5 de septiembre de 1919.

En noviembre de 1919 visita clandestinamente Melilla con la intención de unirse a la que será su compañera. Las autoridades, inmediatamente, le recuerdan que debe abandonar la ciudad por lo que le dan un mes de plazo. En ese tiempo tuvo “tiempo” de organizar y participar en una huelga de panaderos, motivada por que los empresarios se negaban a concederles las 8 horas.

Desde la prisión en Málaga organiza una campaña de prensa que lleva por título “cómo se fraguan los procesos contra la organización obrera”. También desde la misma prisión organizará su propio comité de defensa confederal.

El 7 de septiembre de 1921, ayudado por jóvenes del pueblo, consigue fugarse de su confinamiento tomando un tren que le ha de conducir a Puertollano y de allí a Pueblo Nuevo del Terrible, en la provincia de Córdoba, donde vive el maestro racionalista Aquilino Medina.

Con la Dictadura y de nuevo la CNT en clandestinidad en buena parte de España. Logran organizar un pleno clandestino el 15 de octubre en Zaragoza, en el “Casino del Cardenal Soldevila” , allí se acuerda enviar dos delegados a entrevistarse con el Coronel Macía en Perpignan, que serán Paulino, por la CNT y Antonio Parra por los grupos anarquistas. En este periodo de la Dictadura se verá obligado a salir de España hacia Cuba en el vapor Buenos Aires, que partió el 7 de julio de 1924, con toda su familia, donde pasará 3 años y 4 más en EEUU.

Restablecida la República en España vuelve en julio de 1931 a Barcelona, allí se reunirá con el CN de la CNT, para más tarde trasladarse a Melilla, donde de nuevo está en la reorganización de los sindicatos, en los que incluso ingresan los trabajadores marroquíes. A raíz de una huelga del transporte en Melilla Paulino increpa al Gobernador Civil, por lo que será detenido y procesado, consiguiendo una condena de 2 años, once meses y 21 días. Luego vendrá una apelación, en la que Eduardo Barriobero, ante el Tribunal Supremo de Madrid, conseguirá la absolución.

En febrero de 1932 está detenido por los sucesos de Figols y será deportado a Almería, junto a los hermanos Tarragó y Cano, poco más tarde Paulino será enviado a Burgos en libertad vigilada.

En enero de 1939 trabajará en el Comité de Apoyo a los Exiliados hasta que es detenido y encerrado en el campo de St.Ciprien. Meses más tarde, junto con Vallina y otros, consigue embarcarse en un barco que lo conducirá a América, donde recorre Santo Domingo, La Habana y Panamá donde se instala y muere en 1980.

Paulino Diez Martín fue un anarcosindicalista que en el apogeo de su juventud en la década de los 10 y 20 como tantos otros anarquistas tuvo una gran capacidad organizativa gracias a su generosidad y no dudó en ningún momento plantarle cara al poder mientras por otro lado trataban y construyeron una sociedad paralela.

26 de Abril de 1986 La herencia de muerte

26 Abr


El area de daños es de 135.000 kilometros cuadrados, una tercera parte de España

Niños que no habían nacido y que sufren las secuelas.

Más de 600.000 liquidadores estan muertos o con secuelas muy graves.
Pero estos no están en las estadisticas…. Se llamaban liquidadores a aquellos empleados que se sacrificaron para el resto de la Humanidad.

Hace bien poco nos decían que un accidente como Chernobil, más de un MILLÓN de afectados, era imposible… otra mentira….

Ahora tenemos Fukushima con igual gravedad que Chernobil, pero a cámara lenta.

Tal vez una legislación que obligase a los presidentes de las compañías eléctricas a vivir al lado de las nucleares y a trabajar en la contención de daños en primera linea; seguramente reduciría la producción nuclear.
Cuando matas y enfermas a más de un millón de personas eres un genocida y eso es un crimen contra la HUMANIDAD.
Esos crímenes se deben perseguir y juzgar.
Dentro de unos años veremos a los “niños de Fukusima”, gente que ni había nacido pero que sufre las consecuencias igual que los de Chernobil.
¿Cuanto vale una vida? ¿Queremos ser cómplices de la muerte, malformación y decrepitud de una persona?
Las energías sin consecuencias de destrucción masiva son una realidad, ¿porque no se utilizan?

La energía nuclear supone un monopolio explotador de las fuentes de energía, hay cientos, miles de investigaciones que demuestran que una energía limpia puede abastecernos de forma BARATA Y LIMPIA.

Pero algunos seguiremos diciendo con razón y con argumentos que la energía nuclear es tan solo una forma de especulación y acaparacion del mercado.

Articulo recibido en InfoBurgos

Operación Rügen, el bombardeo de Guernica

26 Abr

Aquel 26 de abril de 1937 era lunes y Guernica debía celebrar su día de mercado semanal pero el alcalde lo había prohibido debido a la cercanía del enemigo.

En el recuerdo de todos estaba la compleja evacuación de la ciudad de Málaga cuando el 8 de febrero alrededor de 150.000 personas, entre civiles y milicianos, huían del avance de las tropas franquistas. El bombardeo sistemático de la ya tristemente famosa Legión Cóndor; la de los cruceros Canarias, Baleares y Almirante Cervera; la de los tanques y artillería de los nacionales habían provocado alrededor de 5.000 muertos la mayoría de ellos civiles.

Fue un ataque aéreo realizado sobre esta simbólica población vasca el 26 de abril de 1937, en el transcurso de la Guerra Civil Española, por parte de la Legión Cóndor alemana y la Aviación Legionaria italiana, que combatían en favor de los sublevados. Las estimaciones actuales de víctimas cifran los fallecidos en un rango que abarca de los 250 a los 300 muertos y un número mayor de heridos.

De Burgos partieron estos aviones de la muerte, que un día antes, en el palacio de la Isla se tomo la decisión de borrar del mapa la ciudad símbolo del pueblo vasco.

Eran aproximadamente las 16:30 de la tarde cuando los vecinos oyeron las campanas de la iglesia tocar a rebato y empezaron a correr buscando los refugios de la Junta de Defensa Municipal. Por el horizonte y a gran altura se veían avanzar a los Junkers, los famosos “pavas” se oía vibrar sus hélices y rugir sus motores. Volaban en perfecta formación junto a los Savoia, Dornier y Messerschmitt escoltados por los cazas Heinkel. Pocos minutos después sobrevolaban el pueblo dejando caer su mortífera carga. Eran bombas incendiarias de fabricación alemana. Curiosamente ese mismo tipo de bombas se fabricaba también en la localidad que ahora estaba siendo bombardeada.

Mientras los bombarderos pesados lanzaban su letal carga a más de 3.500 metros de altura ensayando lo que después se llamó “bombardeo de alfombra” los cazas Heinkel, en vuelo rasante, disparaban sus ametralladoras contra la población civil que huía despavorida en todas las direcciones sin respetar a mujeres, ancianos o niños.

La destrucción de la ciudad puso a la opinión pública internacional contra los franquistas, que fueron condenados por el conservador diario británico The Times. Al día siguiente Radio Nacional negó en Salamanca el haber atacado la ciudad, afirmando que Guernica había sido incendiada y destruida por “rojos vizcaínos y dinamiteros asturianos”.

Queremos recordar el papel que tuvo el Diario de Burgos en todo este proceso propagandístico y difamatorio que llevo a decir a este “medio” que los rojos eran los autores de la destrucción de Guernica.

Solo dos días después del bombardeo, el  28 abril de 1937, Diario de Burgos publicaba un artículo al que titulaba:

Al paso de una infamia

No es cierto que nuestra aviación haya incendiado Guernica. No  es por primera vez que miente Aguirre mandarín de la Republica de Euzkadi. Aguirre ha declarado hoy que la aviación extranjera al servicio de la España nacional, ha bombardeado la ciudad de Guernica y la ha incendiado para herir a los vascos en lo más profundo de sus sentimientos.

Miente Aguirre. Miente y él lo sabe. En primer término, no hay aviación alemana ni extranjera en la España nacional. Firme, seguro, rápido, hemos tratado de evitar siempre que los que no tienen la culpa sufran. Lo hemos demostrado siempre.

Recientemente, nuestra aviación pudo ametrallar sin piedad a los milicianos rojos que huían vergonzosamente hacia Bilbao por la carretera de Durango, sembrándola de mantas, de fusiles y de cartucheras; pero no lo hizo. Y no lo hizo por respetar a la población civil evacuada a la fuerza, en la que se mezclaban los fugitivos y no lo hizo porque es española y no rusa.

Un día mas tarde el 29 de abril de 1937 llevaba a la portada un artículo más extenso en el que seguía defendiendo que la autoria del “incendio” de Guernica era cosa de los rojos.

La Revolución Comunera: Villalar

23 Abr

El movimiento  de las comunidades es un hecho eminentemente Castellano aunque también tomaron parte en él ciudades y comarcas ajenas al actual territorio de Castilla y León.

El escenario central de la guerra Comunera se situó en Tordesillas, Torrelobatón, Valladolid, Zamora, Salamanca, Toro, Segovia, Medina del Campo, Medina de Rioseco, Ávila y Villalar.

En Villalar el 23 de Abril de 1521, las huestes comuneras, constituidas por los menestrales de las ciudades y los labriegos del campo, fueron derrotados por el ejército imperial de Carlos V, en el que se alienaba la alta nobleza del reino.

Los jefes comuneros eran Juan Bravo, de Segovia, Francisco Maldonado, de Salamanca y Juan Padilla, de Toledo; fueron decapitados.

¿Cuáles fueron las causas de la Revolución Comunera?

Muchas y complejas, entre ellas, hay que subrayar el rechazo hacia un rey, Carlos V, extranjero que apenas sabe balbucear algunas palabras castellanas, y viene rodeado de flamencos ávidos de cargos y riquezas. Cada grupo social, además, aprovecha el momento de rechazo para sacar a la luz reivindicaciones particulares.

La burguesía industrial de las ciudades exigen medidas proteccionistas, por su parte los vecinos de los lugares de señorío intentan sacudirse el yugo señorial.

La Revolución de los Comuneros es un testimonio ejemplar de la resistencia de un pueblo frente a la arbitrariedad y capricho de sus gobernantes.

Pretendía, además, transformar aspectos fundamentales del gobierno y de la administración del Reino.

La República, proclamada en Burgos

14 Abr

14 de abril de 1931

En el balcón del Ayuntamiento de Burgos ondea desde esta noche la bandera de la República, cuya proclamación se ha realizado sin incidentes de relevancia. Directivos de los partidos Socialista y Republicano con candidatos antimonárquicos de las pasadas elecciones pidieron al alcalde, Eloy García de Quevedo, que se llevara a cabo tal proclamación después de la conferencia telefónica que mantuvo con el capitán general de la región. A las nueve y cinco de la noche fueron disparados los cohetes con los que se llamaba a la población que rápidamente se concentró en la plaza mayor.

Desde el balcón del consistorio el alcalde se dirigió a los burgaleses a los que díjo que siempre ha estado apartado de las luchas políticas y pidió a la multitud que no tomaran represalias contra nadie. El abogado y concejal republicano Luis García y G. Lozano pidió respeto para toda clase de ideas y el concejal socialista Manuel Santamaría cerró el acto tras señalar que la llegada de la República era como un sueño.

Por la mañana una gran manifestación con la bandera tricolor recorrió las principales calles de Burgos. En la del Cid guardias de la Benemérita desenvainaron sus sables en unos momentos de gran tensión que se volvieron a repetir en la plaza de Prim. La manifestación terminó frente a la Casa del  Pueblo, en Fernán González, con la intervención del socialista Luis Labín.